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¿No que éramos muy jóvenes?

La gente siempre dice que a las niñas, las adolescentes y las mujeres jóvenes “nos falta experiencia”, “nos falta vivir mucho”, “somos ingenuas”, “somos inexpertas”, “sensibles o inmaduras” y así, esta lista podría irse alargando un poco más. Pero lo cierto es que todo esto que dicen son puras mentiras. 

No lo vamos a negar, quizás resulta un poco desmotivante ver que el mundo, al final del día, es un lugar para adultos y que los espacios para las mujeres jóvenes son reducidos. Pero algo que es cierto y que me motiva fuertemente es que ser jóvenes jamás ha sido un impedimento para transformar el entorno en que vivimos. 

Seguro has escuchado hablar de Greta Thunberg, es una chica sueca nominada al Premio Nobel de la Paz, es una activista medio ambiental de 16 años. Logró que cientos de jóvenes a nivel mundial dejaran de ir un día a la semana al colegio para pronunciarse y exigir acciones concretas para ayudar al cambio climático. 

¿Qué hay de Emma González? Emma tiene 21 años y es sobreviviente de un tiroteo dentro de una escuela en Estados Unidos en 2018. Emma creó un colectivo estudiantil llamado Never Again MSD, que tienen como objetivo defender normas legales para prevenir violencia con armas de fuego. Además, en el colegio, también era presidenta de la Gay-Straight Alliance -GSA-. 

También me inspira mucho la historia de Sofía Molina, pues a los 7 años comenzó a hacer alcancías con material reciclado y a partir de ello se creó COCOCU, una propuesta que buscaba hacer consciencia sobre el cuidado y preservación del jaguar en San Luis Potosí en México. 

O la historia de Jazz Jennings, una chica transgénero, activista por los derechos LGBTIQ+, y ahora también pienso en la historia de Fátima Arenas, una guatemalteca que a los 10 años se convirtió en directora de una biblioteca llamada Paco Piñas, en donde coordinaba actividades enfocadas a niñas. ¿y entonces?, ¿no que éramos muy jóvenes?

Puedo asegurar que aquí hacen falta muchísimas historias. Historias que posiblemente no se hayan vuelto virales, historias que se estén escribiendo, historias de niñas y adolescentes que conocemos en nuestros entornos.

Y así como a un inicio dije que la lista de adjetivos y prejuicios sobre las mujeres jóvenes, las niñas y las adolescentes era larga, pues esta lista se queda cortísima si la comparamos con todas las historias de niñas, adolescentes y mujeres que pueden, quieren y están cambiando e impactando sus entornos. Porque sí, quizás es cierto, no tenemos experiencia, pero eso jamás ha sido un impedimento para transformar. Y desde la inexperiencia, la juventud, las risas, la diversión, la energía, la creatividad, el amor y  la sensibilidad estamos cambiando y transformando el mundo.

 

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