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¿Amar?

Es un concepto difícil el amor. Lo veo mucho en el activismo, y muy seguido lo veo mal utilizado. Es verdad que podemos amar el activismo, podemos amar el trabajo, a las compañeras, a los animales, y a un sinfín de cosas, pero veo una innecesaria obligación de amar que ha llegado a causarme ansiedad: ¿soy realmente una “buena” activista si no siento ese amor? 

Para explicarme mejor daré un ejemplo: trabajo en una asamblea territorial. Al menos una vez en todas las reuniones se menciona el amor.

“Al final, lo que protege al territorio es el amor” 

“Necesitamos que haya un ambiente de amor”. 

Se menciona para dar bienvenidas o para resolver discusiones, y se me hace un nudo en el estómago. Se exige el amor en la puerta de entrada del activismo para validarlo. 

¿No quiero también proteger mi territorio? ¿De verdad necesito amar a mis compañeres para ser una buena activista? Al final, resolví que no necesito el amor. 

La romantización del activismo y del territorio, en especial de segmentos de gente privilegiada, llega a ser una falta de respeto. La gente blanca no necesita amar a la gente negra, nativa, polinésica o asiática. Necesita respetarla. Los hombres no necesitan amar a las mujeres, necesitan respetarlas.

El amor requiere de conocimiento, dedicación y del sentido de pertenencia, que no necesariamente tenemos todes les activistas. 

Es humano amar y no amar. Es humano odiar y no estar de acuerdo. Tenemos la norma fantasma de que no se discute con quien amas y eso es algo que el activismo no necesita. El activismo se basa en la discusión, en el desarrollo de ideas y la retroalimentación. El activismo y ciertas percepciones de este tienden a separarnos de la persona, y nos dan una falsa sensación de que esa debe ser un ser de luz, que no se equivoca, y que sobretodo, no tiene malos pensamientos. Eso tampoco lo necesitamos. 

Al final, lo que necesitamos es respeto. Debemos construirnos en el respeto porque todes debemos estar a la misma altura, tener los mismos derechos y buscar el bienestar propio sin abusar del bienestar de otres, y viceversa.

El respeto no significa que no puedes estar en desacuerdo con alguien, ni significa reprimir la discusión. Te puede perfectamente caer mal todo el mundo y mientras no abuses de los derechos de nadie, sigues siendo respetuose. 

El amor debe ser especial. Lo reservamos a algunas personas, a algunas cosas, porque el amor no es infinito. El respeto si lo es y debe serlo. Ama a quien quieras y respeta a todes. Despréndete del amor y sé la mejor activista que puedas.

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